Protegidos del sol excesivo

Lo más importante para que bebés y niños estén protegidos del sol es precisamente evitar su exposición al “astro rey” en las horas de más intensidad, explican en la web Mipediatraonline. En los más pequeños, es esencial; pero en los mayores de 6 meses que lo están sí o sí en la playa y en la piscina lo aconsejable es asegurarnos con un protector solar de calidad: de marcas conocidas y de venta en farmacias.


Al decir de los pediatras, lo cierto es que no existe ningún protector solar recomendado en niños menores de 6 meses. La mayoría están diseñados para proteger a los niños por encima de los 3 años. No obstante, ya existe alguno en el mercado recomendable desde los 6 meses. ¿Cuáles son los motivos para esta limitación? El primer motivo es que los niños menores de 6 meses no deberían exponerse voluntariamente a los efectos del “astro rey”.

Pueden tomar el sol, pero su piel es muy sensible a las quemaduras solares y tienen más facilidad para sufrir un golpe de calor. Por eso, la recomendación de los médicos infantiles respecto al sol para bebés menores de 6 meses es que lo evites en la medida de lo posible.

Desaconsejar el empleo de cremas de protección solar por debajo de los 3 años tiene una explicación científica, y es que la mayoría de los protectores solares contiene sustancias químicas como los parabenos, que en grandes cantidades no son recomendables. Y las propias instrucciones de empleo de los protectores solares recomiendan su uso abundante para que sean efectivos.

A la hora de escoger una buena crema solar para proteger a los pequeños es recomendable tener en cuenta una serie de consejos:

  • Como hemos dicho, si no se especifica, los protectores solares son para niños mayores de 3 años.
  • Respetar las limitaciones para edad del propio fabricante.
  • En la actualidad, al menos, existe alguno en el mercado para mayores de 6 meses, pero en en bebés menores de esas edad, si bien pueden usarse, hay que tener claro evitar riesgos: que su piel se queme o sufra una insolación si se expone de forma continuada al sol sin protección. Y por tanto lo único seguro es mantenerlo a cubierto durante las horas en que el sol es más intenso.

Lee más al respecto pinchando aquí.

Factor de protección

Lo recomendable es usar el máximo, esto es Factor 5o. Cuanto más alto es el factor de protección más tiempo protege, por lo que va a necesitar menos aplicaciones. Conociendo a los peques, a los que en su mayoría no les hace demasiada ilusión que les embadurnen el cuerpo, el factor de protección es importante para evitar dramas.

Pero aún siendo de factor 50, es recomendable volver a aplicarlo a las dos horas si el pequeño sigue expuesto al sol o si se ha bañado en la playa o en la piscina, y tras secarlo bien cuando sale del agua.

De igual importancia en los protectores solares son los filtros, sean físicos o químicos. Por supuesto, antes de ponerse a la venta todos están testados y aprobados en niños, para que puedan considerarse seguros. Pero son más importantes los filtros físicos que los químicos. El problema es que los filtros físicos dan un color blanquecino que algunos padres y muchos niños rechazan. Cuanto más pequeño es un niño mejor es que la protección sea mediante filtros físicos, y por lo tanto echar mano de los químicos lo menos posible.

Lee más al respecto pinchando aquí.

Proteger, según el tono de piel

Precisamente esa desventaja estética de dar un tono blanquecino a la piel es un añadido en seguridad. Ya que cuando se pierde ese tono pálido es un indicador de que debes aplicar protección de nuevo o dejar de exponer al niño al sol. Sin embargo, en los filtros químicos la primera muestra de que ya no está protegido es el enrojecimiento de la piel, que ya es una quemadura de tipo leve.

Existen una serie de componentes a evitar en la composición del protector solar de un niño:

  • Parabenos. Se usan como conservantes. No tienen ninguna función de protección. Pero se ha visto que su uso excesivo puede ser perjudicial. Y precisamente el uso de protectores implica su abundancia. Debe cubrirse todo el cuerpo y debe aplicarse varias veces en un mismo día si se expone de forma prolongada al sol.
  • Perfumes. Son innecesarios. Dan buen olor, pero a costa de poder generar alergias en algunos niños, especialmente en los que tengas pieles sensibles. Si tu hijo tiene dermatitis atópica el protector solar que use no debe tener perfume alguno.
  • Y lo mismo que hay componentes a evitar, algunas marcas añaden componentes que pueden resultar beneficiosos. Así encontramos protectores solares con fórmulas similares a cremas especiales para tratar la dermatitis atópica. Pueden añadir con ese fin aceites ricos en Omega 3, como puede ser la manteca de karité.
Publicado en Noticias.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *